Someteos pues a Dios

 

7 Someteos, pues, a Dios. Resistid al diablo, y él huirá de vosotros. 8 Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Limpiad vuestras manos, pecadores; y purificad vuestros corazones, vosotros de doble ánimo………… 10 Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.

 Santiago 4:7,8,10

 

Muchos se preguntarán porque aún habiendo dado el paso de fe y habiendo aceptado al Señor como nuestro salvador, seguimos padeciendo como, y hasta más antes. Pienso que nos acostumbramos  y nos limitamos solo a escuchar palabras de consuelo, y dejamos a un lado las  enseñanzas  y el  nuevo estilo de vida que debemos adquirir aunque esto nos cueste  un gran esfuerzo.

 

Reconocer  a  Dios, no se refiere   tan solo al hecho de tomar conciencia de su poder  y de lo que “ podría”  hacer  por nosotros, cualquiera sabe eso, reconocerlo es mucho más  profundo, es tener la completa convicción de que es  el único camino que debemos seguir, es entrar a una nueva dimensión, y empezar a actuar según sus preceptos, lo que  implica someterse totalmente a El.

 

Dios desea hacernos suyos, pero debemos aprender a someternos a su voluntad. Hay varios ejemplos muy claros en la Biblia  sobre esto:  Dios dejó a Jacob como un tullido antes de que aprendiese a someterse a la voluntad de Dios. Dios arrojó a Jonás  en el mar, permitiendo que fuese tragado por una ballena, antes de que aprendiese a someterse a la voluntad de Dios. También puso a Saulo de Tarso (Pablo) de   rodillas y lo dejó ciego, antes que aprendiese a someterse a la voluntad de Dios.

 

La cuestión es: ¿Qué tiene Dios que hacer con nosotros, antes de que aprendamos a someternos a su voluntad? ¿Es preciso que permita alguna enfermedad en nuestras vidas? ¿Tendrá que permitir que llegue alguna tragedia a nuestro hogar? ¿ Qué nos separemos de una persona amada?. Ore y ruéguele a Dios que  pueda usted aprender a someterse a Su voluntad, y no tenga que pasar por ninguna de estas cosas.

 

 Kirssys Abreu

 

There are no comments on this post

Leave a Reply