12 Vida y misericordia me concediste,
y tu cuidado guardó mi espíritu.
Job 10:12
Jesús es mi todo!.
He experimentado en mis años, grandes y espectaculares momentos, momentos en los que me siento amada por otros, momentos en los que amo profundamente a los demás, momentos de mucha satisfacción y momentos de extrema alegría, pero el único momento que causa en mi una sensación de plenitud total, más bien de éxtasis, donde quisiera quedarme atrapada por la eternidad, es cuando estoy en la presencia de Dios.
Allí no hay sufrimiento, nada importa, no hay cabida a nada que no sea Su Hermosura, solo puedo pensar en El, solo estamos Jesús y yo. Dándome palabras de amor, recordándome su gran misericordia, borrando mi pasado, limpiando mis vestiduras, cambiando la vergüenza por dignidad, guardando mi espíritu y haciéndome participe de su gloria; es un momento que con palabras no puedo describir, quisiera no salir de allí jamás.
Yo no quiero que esas sensaciones sean solo momentos o instantes en mi vida, yo deseo que la presencia de Dios sea toda mi vida y estoy segura que así como yo me gozo en su presencia, asimismo El Padre se complace cuando lo estoy.
Dios ha prometido que siempre estará con nosotros, así que debemos procurar también estar siempre con El. No importa donde estemos, en qué etapa o circunstancia de la vida nos encontremos, aprovecha cada momento sea de felicidad o de angustia para caminar con El.
No permitas que la presencia de Dios sea circunstancial, lucha para que sea un estilo invariable de vida.
Kirssys Abreu
Mi vida y es así mismo lo que hablamos.